El miedo a la oscuridad invade tu cuerpo
cuando ves luces quietas en movimiento
escuchas ladrar perros que no son
y te abrazas a mí, yo te siento.
Ladrones de tranquilidad en la noche
después de darme el último beso
momentos antes de bajarte del coche,
y al entrar en casa te quitas un peso.
Soy el protector de mi protegida
cosa que haré de por vida
contigo solo y dos billetes de ida.
No tengas miedo a la oscuridad
que a veces nos perdemos en ella
y olvidamos la realidad