Una a una voy contando las horas
mirando como un niño pequeño el reloj
y siguiendo con la mirada el segundero
que tras breves descansos avanza sin parar.
Horas que nos unen para decirnos adiós
un beso en la mejilla o simples abrazos
miradas fogosas de "adiós" y de "suerte"
con los ojos en llanto de no poder verte.
Una sonrisa familiar a papá y mamá
y un consejo para no ver hacia atrás
con un doloroso empujón para luchar
Posando para retratarnos en foto
e inmortalizar para siempre el momento
y ya con gloria y pena digo "me ausento"